Los formularios concentran diseño, privacidad, accesibilidad y operación. Una revisión breve antes de publicar evita que el problema aparezca cuando ya está entrando tráfico.
Antes de enviar
La persona debe comprender quién recoge los datos, para qué se usarán y qué acción está realizando. Los campos deben limitarse a lo necesario para esa finalidad.
- Responsable identificable
- Finalidad junto al formulario
- Campos necesarios y bien etiquetados
- Consentimientos separados cuando proceda
Durante la interacción
El foco debe ser visible, las etiquetas persistentes y los errores comprensibles. El color no puede ser la única señal. Prueba el formulario con teclado y a distintos tamaños.
- Orden de teclado lógico
- Mensajes asociados al campo
- Autocompletado cuando aplica
- Botón con acción inequívoca
Después de enviar
Confirma recepción sin revelar datos, explica el siguiente paso y comprueba que la información llega solo a quienes deben gestionarla. La seguridad del tratamiento exige revisión interna, no solo frontend.